26 de gener de 2013

El derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña es ley de obligado cumplimiento en España.

[Escribo este artículo con la intención de que tenga difusión en toda España, y por tanto lo escribo en castellano, una de mis dos lenguas maternas.]

El 11 de setiembre de 2012 dos millones de catalanes salimos a la calle a pedir la independencia. Yo estuve allí y no hay otra interpretación posible a lo que la gente pedía. La respuesta de la clase política española fue contundente y basada fundamentalmente en un único argumento: la independencia es ilegal. 

Cuando se recuerda que el derecho de autodeterminación ampara a los catalanes, se nos dice que el derecho a decidir sobre Cataluña es de todos los españoles, puesto que Cataluña no es más que una parte de España. Existen múltiples argumentos que avalan el derecho de los catalanes a decidir sobre su propio futuro: la soberania existente durante más de 700 años e ilegalmente revocada con los Decretos de Nueva Planta, la unidad territorial y lingüística, la existencia de órganos de representación política de larga tradición como la Generalitat, etc.

Sin embargo, el argumento más claro es que la propia Constitución Española lo reconoce. Este argumento ha sido ya presentado en diversas ocasiones, pero es tan fundamental que vale la pena volver a exponerlo con cierto nivel de detalle y con algunos matices nuevos. No soy jurista, soy ingeniero, y como tal estoy acostumbrado a analizar las cosas mediante la lógica. Vamos pues por pasos.

Se conoce como Carta Internacional de Derechos Humanos (CIDH, ó IBHR en sus siglas en inglés) a un conjunto de tres tratados internacionales de suma importancia, que se empezaron a redactar tras la Segunda Guerra Mundial, y que entraron en vigor en 1976, curiosamente sólo meses después de la muerte del dictador. Estos tres tratados son:
  1. La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH, ó UDHR).
  2. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP, o ICCPR).
  3. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC, ó ICESCR).
Estos tres tradatos tienen vocación universal, es decir, de aplicación a todos los seres humanos y a las colectividades que estos forman, y fueron ratificados, como no podría haber sido de otro modo, por el Estado Español.

La DUDH se refiere fundamentalment a los derechos individuales, y no menciona el derecho a la autodeterminación. Sin embargo el PIDCP, en su Artículo 1, artículo único de su Parte I, dice:
Artículo 1
1. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural.
2. Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada en el principio del beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
3. Los Estados Partes en el presente Pacto, incluso los que tienen la responsabilidad de administrar territorios no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación, y respetarán este derecho de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas.
Es decir, este Pacto Internacional suscrito por España recoge el derecho de libre autodeterminación de los pueblos, y le obliga a respetar y promover este derecho. Por si fuera poco, el PIDESC, recoge exactamente el mismo redactado en su Parte I, Artículo 1.

Parece por tanto evidente que el pueblo de Cataluña tiene, según dos de los más importantes tratados internacionales suscritos por España, plenamente reconocido el derecho a la libre determinación. Sin embargo, el gobierno de España, y el principal partido de la oposición sostienen que este derecho es contrario a la legislación española y a la Constitución. Veámoslo.

En 1977, en plena transición pero antes de la aprobación de la Constitución, la accesión de España a los distintos pactos de la CIDH se traslada explícitament a la legislación española. Por ejemplo, en el Boletín Oficial del Estado, núm. 103 de 30 de abril de 1977, páginas 9337 a 9343, els mismísimo Rey de España proclama respecto al PIDCP:
JUAN CARLOS I

REY DE ESPAÑA
...
VENGO EN APROBAR Y RATIFICAR CUANTO EN EL SE DISPONE, COMO EN VIRTUD DEL PRESENTE LO APRUEBO Y RATIFICO, PROMETIENDO CUMPLIRLO, OBSERVARLO Y HACER QUE SE CUMPLA Y OBSERVE PUNTUALMENTE EN TODAS SUS PARTES, A CUYO FIN, PARA SU MAYOR VALIDACION Y FIRMEZA, MANDO EXPEDIR ESTE INSTRUMENTO DE RATIFICACION FIRMADO POR MI, DEBIDAMENTE SELLADO Y REFRENDADO POR EL INFRASCRITO MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES.
y a continuación se transcribre literalmente el PIDCP, incluido su Artículo 1.  Es decir, en este ejemplar del BOE, se incluye la frase literal:
TODOS LOS PUEBLOS TIENEN EL DERECHO DE LIBRE DETERMINACION. EN VIRTUD DE ESTE DERECHO ESTABLECEN LIBREMENTE SU CONDICION POLITICA Y PROVEEN ASIMISMO A SU DESARROLLO ECONOMICO, SOCIAL Y CULTURAL.
y en él el Rey de España, Juan Carlos I, promete "cumplirlo, observarlo y hacer que se cumpla y observe puntualmente".

Un año más tarde, en 1978 se aprueba la Constitución, que en
su Artículo 10, artículo único del Título I, la Constitución se refiere a "Los Derechos de la Personas", en clara referencia a la  CIDH, y por tanto a los tres tratados que la integran: la DUDH, el PIDCP, y el PIDESC. El párrafo segundo de dicho artículo reza:
Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.
Más adelante, en el Artículo 96 de su Título II, la Constitución dice:
Los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno. Sus disposiciones sólo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho internacional.
Dado que ninguno de los tratados de la CIDH ha sido derogado, modificado ni suspendido por España, los tres forman parte del ordenamiento interno de España, es decir, son leyes de obligado cumplimiento por parte del Estado Español.

La única conclusión lógica por tanto es que España reconoce el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos. La única pregunta que queda por responder es: ¿es Cataluña un pueblo en el sentido de la CIDH? El gobierno español sostiene que el único pueblo con derecho a decidir es el pueblo español en su conjunto. Pues bien, el gobierno de España haría bien en leer detenidamente la Constitución, puesto que ni más ni menos que en su Preámbulo dice que es la voluntad de la Constitución:
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Si pensamos que los PIDCP y PIDESC fueron ratificados en 1976, año en que empezó a gestarse el proceso de redacción de la Constitución, parece casi imposible no ver en este parrafo una referencia directa a los mismos.  Habla de "derechos humanos", y habla de "pueblos de España" en plural, no "pueblo Español" en singular. La misma Constitución reconoce, utilizando exactamente la misma nomenclatura que utilizan los tratados de la Naciones Unidas, que España se compone de diversos pueblos, no uno solo, y es a estos pueblos a los que se les reconoce el derecho de libre autodeterminación, y a los que España está obligada, en virtud de dichos tratados, a respetar dicho derecho.

Por si fuera poco, en la propia web del Ministerio de Educación y Ciencia, se pone a disposición de los ciudadanos el Diccionario Salamanca de la Lengua Española, no precisamente favorable a las tesis soberanistas. Pues bien, si buscamos la palabra "nación" en este diccionario on-line, encontramos cuatro acepciones, la tercera de las cuales dice: 
3. Conjunto de personas, normalmente dentro de un mismo territorio, unidas por vínculos históricos, culturales, lingüísticos o religiosos que se sienten formando parte de una misma comunidad: la nación catalana, la nación vasca, la nación gallega. Sinónimo: país. 
Una web del Gobierno de España reconoce que Cataluña es una nación! El propio gobierno reconoce por tanto que Cataluña es una nación, un país, un pueblo, y por tanto, según la ley internacional (PIDCP y PIDESC), el BOE y la Constitución, Cataluña tiene derecho a la libre determinación.

A menudo se intenta también denegar a Cataluña el derecho de autodeterminación amparándose en el Artículo 1, párrafo segundo de la Constitución, que dice:
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
No hay contradicción. La autodeterminación es un derecho, y como tal puede o no ser ejercido. Mientras el pueblo de Cataluña no lo ha ejercido, ha estado integrado en el pueblo Español, único sujeto político y jurídico hasta ese momento, formando parte de su soberanía. Precisamente lo que permite el derecho de autodeterminación recogido en la CIDH es la proclamación de un nuevo sujeto político y jurídico soberano. Esto es precisamente lo que hizo el Parlament de Catalunya el 23 de Enero de 2013, aprobando por 85 votos a favor, 41 en contra y 2 abstenciones una Declaración de Soberanía que proclama que:
El pueblo de Cataluña tiene, por razones de legitimidad democrática, carácter de sujeto político y jurídico soberano.
A partir de este momento existen dos soberanías, la del pueblo de Cataluña, y la del pueblo Español. Dado que la ley internacional está siempre por encima de la nacional, el Artículo 1 de la Constitución debe interpretarse sólo como la descripción de la situación jurídica y política en el momento de su aprobación, pero que ha sido ahora modificada en virtud de un derecho de autodeterminación reconocido tanto por las leyes internacionales, como por el ordenamiento jurídico interno del Estado Español.

Se entiende ahora por qué Canadá no se opuso al derecho de autodeterminación de Quebec, o el Reino Unido al de Escocia? España no sólo puede, sino que debe negociar con Cataluña la celebración de un referéndum, puesto que esta ha sido la voluntad del pueblo de Cataluña, expresada en las urnas el pasado 25 de Noviembre. Esperemos que entre en razón.

Rafael Pous
Cercle Català de Negocis
Barcelona, 26 de Enero de 2013

20 de gener de 2013

"Què puc fer jo pel meu país?"

En els darrers mesos els esdeveniments estan anant molt ràpid.  Amb la Declaració de Sobirania del 23 de Gener s'ha fet el pas decisiu per a donar la veu al poble de Catalunya.  La indiferència ja no és possible. El que està en joc és massa important per a girar-li l'esquena. Si, com molts catalans, et preguntes "què puc fer jo pel meu país en aquest moment tant important de la seva història?", si vols tenir resposta quan els teus fills o néts et preguntin "què vas fer tu per la independència?", aquí tens uns suggeriments en forma de decàleg. 

1. Confiança: manté en tot moment la confiança en el poble de Catalunya.  Els catalans hem demostrat que, a pesar d'alguns moments de dubte, hem estat a on calia estar, hem fet el que calia fer, i hem votat el que calia votar.  Inclús els resultats de les eleccions del 25N, que inicialment van causar frustració, han demostrat que hem sapigut escollir no un sinó dos grans líders, i establir una majoria molt més forta i resistent als atacs que la formada per un sol partit. Tingues fe en Catalunya, que Catalunya no et fallarà.

2. Participació: hi ha nombrosos organitzacions de base, escull-ne una i apunta-t'hi: l'Assemblea Nacional Catalana, Omnium Cultural, el Cercle Català de Negocis, la Fundació Catalunya Estat, i moltes altres.  Sigues actiu o ves només a les reunions, actes i conferències, però participa.  Viuràs de primera ma l'entusiasme que s'està vivint al país, i coneixeràs tota la bona gent que hi està treballant desinteressadament, simplement perquè vol un futur millor pels catalans. Un poble mobilitzat és un poble imparable.

3. Contribució: pregunta't quin és el teu talent i quins són els teus recursos i posa'ls a disposició del país.  Saps escriure? Saps fer webs? Saps com utilitzar les xarxes socials? Saps organitzar activitats? Tens formació jurídica?  Tens contactes? Tens un local? Tens temps lliure? Estás disposat a viatjar pel territori? La suma de totes les nostres contribucions no es pot pagar amb diners i, sobretot, no es pot parar amb diners.

3. Informació: llegeix, investiga, ves a conferències, cerca la Web, i busca la veritat pels teus propis mitjans.  Pregunta't per què la independència és la única opció per a Catalunya. Explora les alternatives.  Sigues crític amb les respostes. No et creguis el que et diu ningú simplement perquè t'ho diuen, i menys si està publicat en un diari, tant si és a favor com si és en contra.  Recull les dades. Ves a les fonts.  Quasi tot està disponible a Internet. Forma't la teva pròpia opinió. Un poble informa't és un poble que no es pot manipular.

4. Comunicació: un cop hagis fet l'esforç d'informar-te, voldràs compartir aquesta informació amb tothom. Fes-ho. Parla amb la teva família, els teus amics, els teus companys de feina. Escriu a les xarxes socials. Sigues concret i envia missatges clars. Si pot ser utilitza exemples i dades. Cita les fonts. Quan rebis una informació interessant, redistribueix-la. Denuncia les mentides. Massa temps hem estat limitats a la informació dels monopolis comunicatius.  Ara la informació corre lliure. La veritat ja no es pot seguir amagant.

5. Compromís: la independència pot trigar mesos, o pot trigar anys.  Cal mantenir-se ferm fins al final. I un cop hi arribem el compromís seguirà sent necessari per a construir un estat català democràtic, transparent, eficient i avançat.  Tindrem el país que ens mereixem. Tindrem el país pel qual lluitem. El teu compromís ha de ser ferm, durant tot el temps que calgui. De fet el compromís dels catalans és ja un valor en sí mateix. Una societat compromesa es l'estructura d'estat més important, i la més urgent.

6. Impaciència: hem d'estar compromesos per a resistir durant anys si calgués, però treballar com si no poguèssim esperar ni un dia més. I, de fet, no podem. Cada dia que passa ens fem més pobres, més famílies pateixen, més empreses tanquen, més joves marxen. La independència és urgent perquè la situació és molt greu. Un cop siguem independents hi haurà molta feina a fer, i cal començar quan més aviat millor. Caminem amb passos ferms, però caminem amb passos ràpids.

7. Respecte: no totohom pensa igual, i totes les idees han de tenir el seu lloc a Catalunya. Un país pel que val la pena lluitar és un país en el qual es respecta a tothom, inclús els que no creuen ni tan sols en la seva pròpia existència. Oferim respecte, i a l'hora exigim respecte. Resistim qualsevol temptació d'utilitzar la violència, inclosa la verbal, o d'imposar-nos per la força. La pau i la democràcia són les eines més poderoses per a canviar el món, i les que ens estan duent al nostre objectiu.

8. Globalització: el món ha de saber que Catalunya vol ser una nació dins de la comunitat internacional de nacions. Volem tenir veu a les Nacions Unides. Volem participar en competicions esportives amb les nostres seleccions. Volem que els turistes vinguin a un país que es diu Catalunya i volem viatjar pel món com a catalans. Envia informació a tots els teus amics i coneguts estrangers. Parla amb els turistes sobre la independència. El món té interès per saber el que està passant a Catalunya. Explica'ls-ho de primera ma.

9. Exteriorització: la voluntat dels catalans de tenir un estat propi ha de ser visible, evident i inqüestionable.  Fes que ho sigui. Surt al carrer per a qualsevol convocatòria, tant les manifestacions importants com els actes locals.  Que sempre hi hagi una munió. Penja l'estelada al balcó, porta-la al camp de futbol, penja-la als concerts i als actes publics. No perdis cap ocasió de cridar "independència!". Afegeix ||*|| en les teves comunicacions electròniques. Els símbols són molt importants, perquè creen consciència col·lectiva.

10. Optimisme: en mig d'una crisi colossal els catalans tenim un projecte que ens fa mirar endavant amb il·lusió. Treballa per la independència amb un somriure als llavis. No perdis mai el sentit de l'humor. L'humor és una bona mesura de la salut democràtica del pobles. De la gran manifestació de l'11 de Setembre de 2012, el que més va sobtar al món es que tothom somreia, tothom estava content. Pau, democràcia i optimisme són les armes que ens estan menant a la llibertat. 

Aplica aquest decàleg i seràs el node d'una xarxa amb intel·ligència col·lectiva,  capaç de canviar-ho tot, i inmune a qualsevol atac. Sense aquesta xarxa els polítics no podran fer res. Si mantenim aquesta xarxa activa els polítics no tindran cap altra opció.

Això és el que tu pots fer per Catalunya. La independència de Catalunya depèn de tu perquè Catalunya ets tu.

Rafael Pous
Cercle Català de Negocis
Barcelona, 20 de Gener de 2013

15 de gener de 2013

Raons i conseqüències econòmiques de la independència.


[Uns estudiants de periodisme de la UAB m'han fet unes preguntes per e-mail per a un treball. M'ha semblat interessant i les he contestat. Donat que les preguntes són d'interès general, ho publico en aquest bloc.]

Creu que està maltractada l'economia catalana?

El maltracte a l'economia catalana és greu, persistent en el temps, i té tres aspectes diferents, tot ells molt importants: Espanya ens maltracta fiscalment, Espanya ens aïlla geogràficament, i Espanya ens frena legislativament.

El maltracte fiscal consisteix en que de cada 100 € que els catalans paguem en impostos, només 60 € s'inverteixen en benefici dels catalans.  Els altres 40 € es dediquen a subvencionar les comunitats autònomes deficitàries (totes menys els Països Catalans, Euskadi, Navarra i Madrid), i a sufragar les obres faraòniques sense sentit econòmic (AVE's sense passatgers, autovies sense cotxes i aeroports sense avions), que només es fan per motivacions polítiques (com "coser Espanya con hilos de acero").  Això representa uns 16.000 M€ anuals, és a dir el 8% del PIB català.  I això ha passat durant al menys els darrers 30 anys. Cal, a més, afegir el dèficit en pensions.  Els catalans, el 16% de la població d'Espanya, ha aportat el 29% del fons de reserva de pensions, que per cert ja no hi és perquè l'Estat Espanyol l'ha invertit quasi sencer en deute públic espanyol, saltant-se la legislació que obliga a invertir-lo diversificadament i només en deute amb qualificació AAA. Un dèficit addicional menys conegut són les subvencions de l'estat a la indústria que s'utilitzen políticament per a fomentar que les empreses s'estableixin a Madrid, i que només arriben en comptagotes a Catalunya.

L'aïllament geogràfic consisteix en no invertir en autopistes, obligant a la Generalitat a construir-les amb peatges (pagats pels catalans bé directament o bé via impostos), en aïllar el port postposant indefinidament la connexió a la xarxa ferroviaria, en oposar-se al corredor mediterrani, o en subscriure acords amb països de tot el món que donen l'exclusivitat dels vols internacionals a l'aeroport de Barajas.  La reducció de competitivitat que això representa per a l'economia catalana és difícil de quantificar, però és superior a l'1% del PIB.  Reduir, any rere any, el creixement en un més de l'1% és molt més greu que l'espoli fiscal del 8%, doncs el creixement és acumulatiu. Si durant 30 anys el nostre creixement hagués estat un 1% superior, el PIB actual seria un 35% superior.

Finalment, la Constitució reserva en exclusiva a l'Estat Espanyol, entre moltes altres coses, la capacitat de legislar en l'àmbit mercantil i en l'àmbit laboral.  Espanya fa lleis per a les grans empreses constructores (ACS), bancs (Santander), energètiques (Red Eléctrica), i en general les empreses que conformen l'oligarquia espanyola representada pel famós "Palco del Bernabeu".  En canvi Catalunya té un teixit industrial de petites i mitjanes empreses (95% de les empreses catalanes tenen menys de 10 treballadors, i el 99% en tenen menys de 50), petites empreses agrícoles, tallers i botigues.  L'empresa catalana és molt més innovadora i exportadora que l'empresa espanyola.  En canvi, la Generalitat no té cap capacitat de legislar per a ajudar a les seves empreses.  La conseqüència és un atur del 25% absolutament incoherent amb la resta d'indicadors econòmics de Catalunya.  La resta de països que tenen una economia amb indicadors similars als catalans, tenen una atur que és com a molt la meitat del que té Catalunya.

Vostè és representant del Cercle Català de Negocis. Creu que, en el cas que Catalunya s'independitzés, hi podria haver un boicot als productes catalans? Quines repercussions tindria per a la nostra economia?

El boicot no serà cap problema.  El problema més greu no és que no ens vulguin comprar, sinó segurament que no podran, perquè la crisi espanyola encara empitjorarà.  Estudis basats en casos similars demostren que els boicots són foc d'encenalls, que duren poc i tenen un efecte molt limitat.  Un cop passat el primer moment de xoc, Espanya i Catalunya veuran que la millor estratègia pels dos és ser bons aliats.  Els interessa a tots dos, i hi ha raons històriques, geogràfiques, culturals i afectives per a que això sigui així.  Amb el boicot Espanya no hi guanya res, de fet hi perd, perquè les empreses que ara compren a Catalunya ho fan perquè troben els millors productes al millor preu.  Buscar una alternativa representaria comprar pitjor o més car. I no oblidem tampoc que Catalunya és un dels millors clients d'Espanya, que li compra tant com ells a nosaltres. Es miri per on es miri, el boicot no té cap sentit i no passarà d'una petita enrabiada inicial de curta volada.

La capacitat exportadora de Catalunya podria ser un dels pilars econòmics d'aquest possible futur país?

Catalunya exporta aproximadament el 30% de tot el que ven.  En números rodons, un terç és consum intern, un terç ho ven a Espanya, i un terç ho exporta. Però el més important és que el percentatge d'exportacions està creixent ràpidament, i el que és encara millor, aquest creixement és més ràpid en les exportacions fora d'Europa.  L'economia catalana és global, i cada cop ho és més. Aquesta és una fortalesa molt important.  Els països rics, com Alemanya, ho són perquè exporten.  Alemanya exporta un 40% de la seva producció.  Si Catalunya ja fos un estat, i les vendes a Espanya es considerèssin exportacions, Catalunya estaria exportant el 60% del seu PIB, i estaria en el tercer lloc del món en exportacions respecte al PIB (darrera Tailàndia i els Emirats Àrabs). Es indubtable que, junt amb la recerca i la innovació, la globalització de l'economia catalana és una de les seves principals fortaleses.

Troba que el pacte fiscal hauria estat una solució més convenient?

El pacte fiscal no resoldria pràcticament res. Corregiria només parcialment el problema dels impostos.  En comptes del 40%, potser només se'n quedarien el 20%. No resoldria el dèficit de pensions, ni de subvencions, ni d'infrastructures, ni la incapacitat de legislar.  Això per no entrar en temes culturals, de política educativa, o de projecció internacional.  Catalunya vol ser un estat amb representació a les Nacions Unides, amb seleccions esportives, amb veu pròpia a Europa parlant en català al parlament Europeu.  Catalunya vol ser una nació dins la comunitat de nacions. El pacte fiscal no resol res de tot això.

En el cas hipotètic que la independència suposés una sortida, encara que fos provisional, de la Unió Europea, quines conseqüències podria tenir en el conjunt de l'economia catalana?

En virtut de la Convenció de Viena Catalunya tindria no només el dret, sinó també l'obligació, de subscriure el tractat de Schengen  sobre la lliure circulació de persones i mercaderies.  Això és així perquè als cituadans i empreses Europeus residents a Catalunya (inclosos els propis catalans que ja som membres de la UE), no se'ls pot arrabassar els drets adquirits.  Catalunya tampoc no hauria de demanar permís per a utilitzar l'Euro, com no ho fa Andorra, ni Montenegro.  Amb lliure circulació de persones i mercaderies i amb l'Euro garantit com a moneda, l'efecte de seguir o no dins de la UE tindria una importància molt relativa. Ni Suïssa ni Noruega formen part de la UE, i de fet tampoc de l'Euro, i no els representa cap problema econòmic. A més, el sentit comú diu que la UE voldrà que un país contribuïdor net segueixi dins, i Espanya, que fa arribar el 70% de les seves exportacions a Europa atravessant Catalunya també hi estarà interessada. Finalment, pensem que després de la declaració d'independència s'obrirà una negociació en la que Espanya demanarà a Catalunya que assumeixi una part del seu deute. Si Espanya maltractés a Catalunya, per exemple vetant la seva entrada a la UE, Catalunya no tindria cap obligació d'assumir el deute del que és titular el Regne d'Espanya. Una altra cosa és que calgui un període transitori per a determinar el model exacte de participació política de l'Estat Català a la UE (parlamentaris, participació en els diferents òrgans, etc.), que pot durar un quants anys, o que es pot pactar en poques setmanes, com va ocòrrer en el cas de la unificació d'Alemanya. L'escenari més plausible és que Catalunya no acabi sortint ni un sol dia de la UE, però inclús si així fos, no tindria cap efecte negatiu sobre la seva economia. 

Creu que els empresaris, en general, veuen amb bons ulls la independència?

Recorda, 95% de les empreses catalanes tenen menys de 10 treballadors, i el 99% en tenen menys de 50.  Una gran part són autònoms, botiguers, pagesos.  Els empresaris som ciutadans, i el 70% de catalans (segons la darrera enquesta del Centre d'Estudis d'Opinió) està a favor de la independència (i el 90% diu que respectarà el resultat del referèndum).  Les enquestes de les patronals PIMEC i CECOT coincideixen també en que els empresaris estàn majoritàriament a favor de la independència.  Dit això, hi ha organitzacions empresarials que representen a un percentatge molt petit de l'ocupació generada però que fan molt soroll, com Foment, o e Cercle d'Economia, que tenen relacions molt estretes amb l'oligarquia espanyola i per tant és possible que en algun moment expressin dubtes o intentin recuperar la idea del pacte fiscal.  Però en general les empreses són el país i diran el mateix que digui el país.

Rafael Pous
Cercle Català de Negocis
Barcelona, 15 de Gener de 2013